Es levantarte y pensar: HOY ES TU DÍA.
Que ese pequeñito detalle que te faltaba para ser feliz se ha hecho realidad, que tu vida es igual de monótona que siempre, pero en tu cara hay una sonrisa. Y no tiene nada que ver con el amor. Ni con la amistad. Ni con la vida misma. Tiene que ver contigo. Con que hoy has decidido mandar a la mierda todos tus problemas y ser feliz. Porque creeme, vale la pena ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario