miércoles, 27 de julio de 2011


Que se jodan los Lunes, las calles inundadas, y el tráfico. La descortesía, y la soberbia. La vista cansada, y las ojeras. La torpeza, la duda, y las manos temblorosas. La apatía, el cansancio, y la indiferencia. La mediocridad, y la ignorancia. El miedo, la desconfianza, las ganas de no hablar. La tarde sin música, y sin sonrisas. El cigarro que no sabe a nada. El antojo que nunca se va, y la alegría que no vuelve. Que se jodan. Que se jodan los días así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario