| Lo mejor de las camas son los silencios. Son de todo menos incómodos. Cualquier silencio que se produzca sobre el mismo colchón son cientos de miradas, de caricias y reboloteo bajo las sábanas. Hay que encontrar con quién compartir tus silencios. Y es bonito acertar al encontrarlo. |
No hay comentarios:
Publicar un comentario