Si yo no nací poeta. ¿Pero si me encuentro con mi musa, yo qué hago? Aunque mi musa lleve gorra, deportivos y chandal, eso vale, ¿no? Que yo no sabia rimar hasta que ví las comisuras de su boca. Que yo no sabía escribir hasta que me cogió la mano y nos fuimos a tomar por culo, pero juntos. Que yo no he querido nunca textos bonitos, solo vivir dentro de tu cama. Y fíjate que por lo segundo, soy capaz de dedicarte lo primero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario