Podéis destrozar todo aquello que veis
porque ella de un soplo lo vuelve a crear,
como si nada, la quiero a morir.
Ella borra las horas de cada reloj
y me enseña a pintar transparente el dolor con su sonrisa.
Levanta una torre desde el cielo hasta aquí,
me pinta unas alas y me ayuda a subir a toda prisa,
a toda prisa, la quiero a morir.
Me atrapa en un lazo que no atrapa jamás, como un hilo de seda que no aprieta jamás,
y no puedo soltar, no quiero soltar, la quiero a morir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario