Yo no le doy la bienvenida a Septiembre, porque siendo francos, no quiero que se quede.
Yo no le voy a pedir nada. Ni voy a rogarle que se porte bien conmigo.
Tan sólo voy a dejarle entrar a mi vida, un año más,a regañadientes.
Después de tres (muy) intensos meses se que para mi no sólo acaba el verano.
Acaban muchos de mis miedos, de mis inseguridades, de mis "y si..".
Cierro un capítulo muy importante de mi vida. Y eso no quiere decir que olvide. Sólo que perdono porque ya no duele.
Perdono todo lo que antes arrasaba conmigo. Perdono otros tantos miedos y alguna que otra palabra, aunque no todas. Perdono que a veces la vida no sea fácil. Ni segura.
Perdono todo aquello que me ha estancado en algún momento y lo celebro siguiendo hacia delante.
Le sonrío a todo lo que viene. A todo lo que queda. Y me sonrío a mi misma.
Me perdono por haberme hecho tanto daño. Me perdono al fin todas esas noches que no era tan yo. Todos aquellos días que despertaba solo por fuera.
Perdono todo.
Ahora que casi acaba todo me entra el gusanillo de querer más. De no parar. De avanzar.
Me he comido el verano hasta empacharme. Hasta quedarme seca.
Que me echen lo que quieran que yo afronto lo que venga.
Voy a arrasar con Septiembre. Con Octubre. Con Noviembre. Con Diciembre.
"Lo mejor de los veranos son las historias que creamos"










No hay comentarios:
Publicar un comentario