De mí he aprendido el pesimismo de las primeras veces.
Los miedos que se esconden bajo el agua
y ni siquiera intentan mantenerse a flote.
De mí he aprendido que a veces querer no es suficiente,
que se me olvida que existe el amor propio,
y cuando me acuerdo de que existe ya he olvidado
como se utiliza.
La vida me ha enseñado que los miedos casi siempre flotan,
y que si no, ya encontraremos cualquier salvavidas.
La vida me ha enseñado que todo lo que no soy yo,
es solo aire.
Y me ha dicho que cuando algo me duela,
que mire para otro lado.
Que hay días que no entienden de cobardía,
solo de supervivencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario