Voy de un lado a otro
como tus palabras en mi cabeza,
que eran despedida
pero nunca se han marchado.
Vuelo,
como tus miradas
que se fueron de mi vista
y cayeron como hierro
en mis entrañas.
Estoy perdida,
no se como subir al cielo
porque tus lunares
se han borrado de mi mapa.
Y confusa,
no resuelvo mis dudas
si no es sobre tu espalda.
Pero tenemos cuentas pendientes.
Tengo que sumarte
todos los meses que me debes
en mi lista de pendientes;
y restarte
de todos los poemas
en los que te he nombrado
y ni siquiera has estado presente.
Ven y ponle nombre
a cada verso,
y confieso que llevan tu apellido
en el reverso.

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