No hemos perdido el control porque nunca antes había costado tanto controlarnos
"Esta noche pienso apagar todas las estrellas y colarme por tu balcón, como cada noche, sin cuerda de seguridad. Si caigo yo me encargo de devolverte en el camino todo lo que me estabas dando sólo con mirarme. No nos estábamos buscando y nos cruzamos. Hicimos stop. Nos entretuvimos por el camino y, ya ves. No nos queremos. Ni siquiera nos gustamos. Pero somos lo que somos cuando nadie está mirando. Todo estalla y se apaga. La tormenta que se calma. Ni siquiera nos importa lo que pensamos de nosotros, porque no lo somos, somos uno y uno. Ni siquiera es una forma de querer. Es una forma de ser nosotros mismos con alguien que sólo me mira a mí y no a las cadenas que aún estoy arrastrando, ¿entiendes? el ruido del metal no te hace ensordecer. Es una forma que alguien me mire sin miedo a perderme y eso me hace fuerte. Ni siquiera seguimos haciendo stop en el camino. De hecho no estamos en el mismo camino.
Y eso es lo que lo hace interesante. Y no hay mayor atracción que la que te hace sentir curiosidad"

No hay comentarios:
Publicar un comentario